La salud del árbol comienza bajo el suelo
Para disfrutar de la belleza y los beneficios que aporta un árbol como éste que tenemos en nuestras parcelas, un Quercus faginea de bosque mediterráneo, necesitamos esperar varias décadas. Durante el proceso de crecimiento de nuestros árboles en el laberinto, vamos a atender a los agentes externos que puedan afectar a su desarrollo y, sobre todo, vamos a fijarnos en las características de nuestro suelo, procurando con diversas técnicas recuperar los nutrientes y la actividad biológica que ha ido perdiéndose a lo largo de estos años, ya que la salud del árbol comienza bajo el suelo.
En nuestro laberinto vamos a cuidar los árboles, enriqueciendo el suelo.
El biochar actúa como sumidero de carbono y tiene su origen en la terra preta de las culturas precolombinas de América.
La elaboración de biochar, realizada mediante la quema controlada de estos restos de madera, cuyos principios encontramos en la utilización de la Terra preta para enriquecer los suelos en las culturas precolombinas de América, no sólo no libera CO2 a la atmósfera al hacer recircular el aire dentro del quemador, sino que contribuye a fijar el dióxido de carbono almacenado en esa madera en el subsuelo, actuando como sumidero de carbono, con el efecto positivo que ellos supone para la lucha contra el cambio climático.